¿De qué manera los record keeping pueden mejorar los sistemas de registro?

¿De qué manera los record keeping pueden mejorar los sistemas de registro?

Al hablar de BlockChain se suele pensar de inmediato en bitcoins. Sin embargo, esta tecnología puede ser aplicable en campos diferentes a las transacciones con criptomonedas, como en el financiero, el médico o el empresarial, en donde es necesario administrar e intercambiar altos volúmenes de datos de forma segura, confiable y rápida.

 

¿Cómo lograrlo?A través de los record keeping. En concreto, se trata de un almacenamiento de datos digitales descentralizado e incorruptible. Hablamos de la herramienta más confiable y segura del momento para administrar todo tipo de información digital en los sistemas de registro. Esto, porque todos los documentos almacenados son encriptados bajo la AKC (del inglés Asymmetric Key Cryptography, o criptografía de clave asimétrica), lo que garantiza que nadie -en serio, nadie- puede leerlos, excepto su dueño, usando una contraseña de acceso.

 

Los sistemas de registro mediados por los record keeping impiden la modificación de los activos digitales que administras o compartes con otros usuarios de la red, convirtiéndolos en confiables para cualquier operación. Por ejemplo, en el caso de las historias clínicas, no habría un historial por cada hospital en el que te han atendido sino uno solo e inalterable.

 

Si bien es cierto que en la Web hay muchas plataformas que proporcionan una gestión segura de documentos, suelen ser costosas y -con frecuencia- requieren la intervención de un tercero y el almacenamiento en su correspondiente servidor. Esto disminuye notablemente la seguridad, porque los hace susceptibles a los ciberataques o a las malas intenciones del personal que pueda tener acceso a tu información.

 

Record keeping: más allá del bitcoin

 

En el caso de lo bitcoins, la tecnología BlockChain permite realizar transacciones digitales con toda confianza entre personas que no se conocen. Del mismo modo, esto puede lograrse en el campo de la gestión documental y de los sistemas de registro que almacenan y administran información reservada.

 

Los sistemas de gestión documental ya existen desde hace mucho tiempo, y ahora han surgido nuevas ideas que apuntan a utilizar los record keeping para implementar gestores documentales distribuidos -con todos los beneficios que trae hacerlo usando el paradigma del blockchain-.

 

Todo es cuestión de incorporar -en cada documento- un método de autenticación, e implementar un sistema de seguimiento de bucle cerrado que impida la manipulación o modificación. Para que te hagas una idea del proceso, piensa en los sistemas de intercambio de archivos sincronizados como Dropbox o Microsoft OneDrive, éstos vendrían a ser una suerte de record keeping tradicional. A través de ellos puedes compartir información con grupos de usuarios determinados y, de cada cambio que se haga en alguno de los documentos, se genera una copia automática que es visualizada por todos los integrantes del grupo.

 

Sin embargo, en blockchain -además de que no median los servidores de terceros-, se añade al proceso una capa de código denominada bloque. Se trata de una secuencia de letras y números únicos protegidos por un método de cifrado de alta seguridad. Gracias a esta tecnología empezamos a hablar entonces de record keeping distribuido. Los cambios realizados al documento se van almacenando en un sistema de registro propio que funciona como un libro de contabilidad del que tienen copia todos los integrantes de la red, pudiendo acceder a esas modificaciones en cualquier momento.

 

Ya son varias las compañías que ofrecen, tanto a personas naturales como a empresas, este tipo de almacenamiento de documentos estructurado basado en la tecnología de los bitcoins.

 

Sin duda alguna, representan una revolución en la forma en que funcionan los sistemas de registro. Seremos dueños de nuestra información y quedaremos blindados ante cualquier tipo de fraude. De hecho, esta tecnología ha abierto la puerta a los contratos inteligentes, aplicaciones que se ejecutan de acuerdo a términos y condiciones previamente pactadas por las partes involucradas, sin ninguna posibilidad de que se puedan modificar, asegurando así el cumplimiento de todo lo acordado, y sin necesidad de mediar con organismos externos o tener que recurrir a instancias legales.